Me reclaman el impuesto de circulación: ¿Qué debo hacer?

Si has recibido una notificación reclamando el impuesto de circulación de tu vehículo, es importante que no lo ignores. El impuesto de circulación es obligatorio y su impago puede acarrear consecuencias como multas, recargos e incluso la inmovilización del vehículo.

Lo primero que debes hacer es comprobar si realmente debes pagar ese impuesto, ya que podría tratarse de un error administrativo. Si estás seguro de que debes pagarlo, lo siguiente es proceder a su abono en el plazo establecido en la notificación.

Si no estás de acuerdo con la reclamación, puedes presentar alegaciones y recurrir la decisión. En cualquier caso, es aconsejable contactar con el departamento de tráfico o la administración correspondiente para recibir asesoramiento sobre cómo proceder en tu caso concreto. No dejes pasar el tiempo, actúa cuanto antes para evitar problemas futuros.

Plazo para reclamar impuesto de circulación

Si estás pensando en reclamar el impuesto de circulación de tu vehículo, es importante que conozcas el plazo para hacerlo. En general, el plazo para reclamar este impuesto suele ser de cuatro años a partir del momento en que se ha producido el pago indebido o de más.

Es fundamental que tengas en cuenta que este plazo puede variar según la normativa de cada país o región, por lo que es recomendable que consultes con un profesional especializado en la materia para obtener información precisa y actualizada.

Recuerda que es importante actuar con rapidez si consideras que has pagado de más en concepto de impuesto de circulación.


No esperes hasta que el plazo de reclamación haya expirado, ya que podrías perder la oportunidad de recuperar tu dinero.

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Consecuencias de no pagar impuesto de circulación.

El no pagar el impuesto de circulación puede acarrear una serie de consecuencias negativas, tanto a nivel económico como legal. Algunas de estas consecuencias son:

  1. Multas y recargos: Si no se paga el impuesto de circulación en el plazo establecido, se pueden generar multas y recargos que aumentarán la deuda inicial.
  2. Bloqueo del vehículo: En algunos casos, las autoridades pueden bloquear el vehículo hasta que se pague la deuda pendiente.
  3. Embargo del vehículo: En situaciones extremas, si la deuda no se salda, el vehículo puede ser embargado y subastado para cubrir el impuesto impago.
  4. Problemas legales: El no pagar el impuesto de circulación puede tener repercusiones legales, como la pérdida de puntos en el carnet de conducir o incluso la suspensión del mismo.

Recuerda que es importante cumplir con tus obligaciones fiscales, como el impuesto de circulación. Si necesitas ayuda para hacer transferencias de vehículos o cambios de titularidad, te recomiendo utilizar el servicio de Transferencia24. ¡Hacerlo online nunca fue tan fácil! ¡Hasta la próxima!